Quien escucha por primera vez el término "web 2.0" puede pensar que se trata de una novedad que está a punto de llegar, como una nueva versión de la web que conocemos ahora mismo. Sin embargo, lo cierto es que ya estamos en ella e incluso empezamos a caminar hacia su siguiente transformación: la web 3.0.
La web 2.0 se basa en un concepto clave: compartir. Se comparte información, ideas, aplicaciones, mashups, vídeos, imágenes, etc. Esto hace entender que el término 2.0 no significa una evolución del World Wilde Web (significado del protocolo “www”), sino una revolución en la forma de utilizarlo, que ha venido dado por desarrolladores y usuarios. La forma de crear aplicaciones en unos y la de utilizarlas en otros, ha propiciado el cambio. Esta nueva forma de entender Internet, lleva servicios asociados sin los cuales no hubiera sido posible realizar el cambio. Gracias a ellos, Internet se despidió de las páginas estáticas en HTML para dar lugar a un mundo virtual dinámico.


